ANTE UN CONGRESO DE MÉDICOS. Divagaciones espirituales, de V. E.

«¿Quién presumirá que ha descubierto el secreto de la salud eterna?»

La inmortalidad, para el eterno beatífico, para el crujir de dientes eternos, es cosa del cuerpo; es cualidad del alma. Y en estas Asambleas de terapéuticos y farmacólogos, no se advierte nunca, o casi nunca, esa confesión, mucho menos esa preocupación.

Lo primero es lo primero, artigo de F. 

«Lo primero es lo primero, y no olvide Barcelona que ante todo, y para ella, lo primero es la paz».

ORACIÓN, de RAFAEL MONTEALEGRE.

“¡y yo sé que si quieres echarás de mi mente  la tentación del mal!”

FLORES Y ESPINAS, de V. Luís Méndez.

Un alarde oratorio, pero no una razón, de E.

«Todo el mundo debiera llevar su pensamiento escrito en la frente»  (Cicerón).

El caso de “D. Rodrígo”, artigo de M.

«¡Cuántos como “D. Rodrígo”, sufrirán el hambre, la miseria y el dolor, víctimas del vicio nefasto del juego!»

NUEVO TAMEGA ano XXVI, num. 1432, 21 novembro 1924