FANTASÍAS. La ciudad Maldita, de Luís Saínz de Morales.

«Ha pasado un siglo, desde que se inició, en un pueblo que no tenía “ideal” el proyecto de un ferrocarril».

‹El progreso› viene a delatar a los que en vida fueron sus encarnizados enemigos.

‹El Bien› a pedir cuentas a los que en vida fueron crueles con sus semejantes. 

Obras son amores. (Virgen del Carmen).

“¡Dios nuestro señor les premie y la Stma. Virgen les proteja!”

DEL PALPITANTE INTERÉS. Insistiendo en lo de “nuestro” F. C, de Xavier Da Fonte.

No nos cansaremos jamás de decirlo así, de hacerlo ver así a los 74 ayuntamientos beneficiados por la variante André; por ello, y aun ante el temor de parecer machacones, persistiremos ahora y siempre en la verdadera salvación del país.

Los pueblos que no prestan calor a sus vitales intereses, ni coadyuvan a la realización de sus necesarias grandes obras, son pueblos condenados a morir en el indiferentismo.

D. Arturo Salvado y Biempica.

Sr. Vda. de R. Pardo Toubes.

El fantasma del amor, de Manuel Casado y Nieto.

LUNAR. A Hilario León y Sola, admirativamente. De Luís Vasalo.

″¡Qué sensación de vértigo envuelve la tierra iluminada! y la tierra concéntrase en la plenitud de una  armonía suave de ansias y sentimientos″.

NUEVO TAMEGA ano XXVIII, num. 1522, 8 outubro 1926